miércoles, 27 de octubre de 2010

domingo, 24 de octubre de 2010

Social Network


"The Social Network is the movie of the year.

But Fincher and Sorkin triumph by taking it further.

Lacing their scathing wit with an aching sadness,

they define the dark irony of the past decade."

(Peter Travers - RS)


Salimos del cine absolutamente embrujados. Cautivados por cierta melancolia diabolica de Red Social (Social Network), "la de Facebook". La pelicula que, en un par de gestos, en su artilleria de palabras que dicen mucho y nada, en el vacio de todos los fantasticos personajes, resume a una generacion entera, una forma de vivir, de sentir, no desde el discuro, sino convertiendolo en materia filmica: cine purisimo, a pesar de las dudas que su tematica "anticinematografica" y su aparente cualidad de "obra de urgencia" provocaban en los prejuiciosos. 

Se ha leido por ahi que Avatar habia creado un nuevo cine, una nueva visualidad (y la tecnologia para alcanzarla). Pero (y no tenemos nada contra Avatar) apostamos que a Red Social se la recordara mucho mas. Llena de imagenes fantasmales que deconstruyen una era, sus mitos de felicidad y su incapacidad para interactuar, para comunicarse, en la era de la comunicacion absoluta. El simbolo de todo es, claro, la experiencia virtual. Encarnacion del sueño americano, y de la pesadilla que sobreviene, el obsesivo protagonista (el recontra actorazo Jesse Eisenberg) toma todas las decisiones incorrectas, se convierte en un verdadero hijo de puta, y sin embargo, ni el director ni nosotros podemos odiarlo. Y es que esa desesperacion latente es el motivo detras del exito de las redes sociales, el motivo por el cual todos las usamos y somos parte. Es de la soledad de lo que habla este film lleno de paradojas (comunicacion/incomunicacion, popularidad/soledad, etc) que exponen la grieta entre lo ideal (hoy lo virtual) y lo real que desgarra a cualquier persona (tambien al creador del invento que unio a 500 millones de personas, paradojicamente).

No podemos decir demasiado con claridad en este momento. Les dejamos el brillante trailer (uno de los trailers mas fieles y efectivos que he visto en mucho tiempo) con una cancion que tambien supo resumir el sentimiento de toda una generacion. A ver si se entusiasman y van.


jueves, 21 de octubre de 2010

Sobre Funny People, Judd Apatow, los comediantes y... la humanidad



Durante bastante tiempo esperamos “la nueva de Apatow”. Virgen a los 40 y Knocked Up habian reescrito la comedia y puesto en escena a los nuevos humoristas de Hollywood. El maestro habia anotado su nombre (incluso como escritor) en muchos proyectos posteriores y similares que surgieron a un mercado hambriento de esta novedad, pero no habia filmado ninguno tras sus dos geniales films. Llegaba la nueva de Apatow. Directo a DVD. Y la copia pirata se hacia esperar. La expectativa aumentaba.

Y llego. Y la vimos, y nos reimos exagerando algunos de sus chistes, entusiasmados. Y ojo, nos gusto. Pero cierta decepcion quedo dando vueltas, se percibia en las largas y rebsucadas explicaciones acerca de por que era buena. Aparecian ya algunas voces rebeldes: pelicula rara, no encontro el tono, despareja...

Pero la pelicula quedo dando vueltas sutiles por la mente de todos nosotros. Como una inquietud. Cada tanto, en charlas, la referenciabamos. Inmediatamente despues de la referencia y la risa, cruzabamos una mirada incomoda: que nos habia parecido Funny People? Pero por miedo (a las respuestas de los otros o a mancillar a Mr. Apatow) el tema cambiaba rapidamente. 

Hasta que un dia ocurrio. Nos dimos cuenta del error fundamental de esta era hecha de trailers en YouTube: la cola de la pelicula (y el entusiasmo y la expectativa) nos habian jugado una mala pasada, esperando “otra de Apatow” (en esa estupida comodidad que sufre a veces el amante de las peliculas de genero), de gritos, de gordos judios, pedos, pajas y demas. Todo eso esta, claro, pero desacomodado, extrañado, cruzando la fina linea entre lo gracioso y lo vergonzante, lo patetico. No era gracioso, no paraba de dejar pagando a sus personajes, de ponerlos en evidencia como seres perturbados y absolutamente descentrados.


Y esa era la cuestion.

 

Funny People no es una comedia. Claro! En realidad es un oscuro drama con un humor negrisimo que no hace mas que resaltar la pateticidad de los comediantes, y de toda la raza humana. En el visionado como comedia, uno terminaba pensando que en realidad habia poco de gracioso, un tono que no terminaba de encontrarse (la famosa dramedia) y un inicio de film que se pinchaba en la peripecia final. En realidad, el inicio comedico ya muestra la hilacha, ya es sintoma de la pateticidad del comico, de cierta carencia. Por eso algunos stand ups, segun el propio director, no causan gracia. El error ultimo es, por supuesto, pensar que Sandler y Mann van a terminar juntos... cuando en realidad, como dice claramente Seth Rogen (en una de sus mejores actuaciones, de una muy sutil y expresiva gestualidad, alejandose para su bien de su demasiado replicado rol habitual y ya caricaturesco), lo que estamos viendo es un tremendo accidente inminente, una tragedia.

Funny People es la reflexion sobre la comedia hecha por un comediante: sobre las raices oscuras, sobre las resonancias tragicas del humor, sobre ese limite entre la comedia y la desesperacion. Los comediantes, como en las grandes peliculas sobre comediantes (The King of Comedy, Man on the moon, la de Peter Sellers) no son personajes afables: son seres oscuros, desesperanzados, con una perturbadora y filosa claridad que los hace desagradables escupidores de verdad, que como George Simmons explica, obligadamente necesitaron convertir la realidad en comedia para sobrevivir.

Este nihilismo provoca el lema con el cual se vendio la pelicula: que el personaje principal no aprenda nada de su experiencia cercana a la muerte. Sigue los pasos convencionales, expia sus culpas, se junta con amigos. Pero no encuentra ahi lo Importante. Lo unico real que sintio fue con Leslie Mann... pero bueno, ahi se viene otro golpazo –y una necesaria murra australiana- para el pobre George (el que le dara el verdadero aprendizaje, el del corazon roto), que esperaba, como nostros estupidos consumidores de trailers, un final de comedia romantica.

Ira es todo lo contrario: mientras al descreido George no le mueve un pelo ver a quien podria haber sido su hija cantando Memories, a Ira, que ni siquiera la conoce, le hace llorar. Pero claro: Ira no es gracioso. Ni siquiera es gordo, lo que como apunta Jonah Hill le daba cierta humoricidad: nada en el es lo suficientemente patetico para ser gracioso.

Ira se vuelve gracioso a lo largo del film: su aprendizaje consiste tambien en un oscurecimiento. Uno de traiciones, perdidas, despidos y todo tipo de derrotas. De ser un tipo idealista, que espera que una chica no se acueste con un tipo si no lo conoce bien, un tipo mas bien quejoso, estancado, pasa a ser a un tipo... ¿emprendedor?, gracioso, aunque, claro, necesariamente mas descreido. En esa condicion humana, comediante, se juega la tragedia, el chiste final, fatal: el humor solo existe para disfrazar la soledad, la patetica incomunicacion, de la existencia, como contracara necesaria de esta. Una pelicula con semejante tematica no podia ser una comedia: pero tampoco podia dejar de hacer chistes, buenos, malos, asquerosos, tremendos, que pusieran en evidencia, como la punta del iceberg, la desesperacion que respira debajo de cada humorada.


Apatow escapa a replicar la formula (que el creo). Pero su merito no esta nada mas en "habersela jugado a cambiar" meramente, como han implicado algunas de las pocas criticas que recibio el film por los mares del sur. Sino en crear una pelicula jugada, limitrofe, que toca un nervio intimo, verdaderamente intimo. Judd Apatow, el de las comedias disparatadas, es (sigue siendo, ya lo era, tras sus dos primeras comedias disparatadas) uno de los directores mas profundos y emotivos que ha dado el cine.

sábado, 9 de octubre de 2010

Las mejores peliculas de futbol

Este blog planeo revivirse y con la moda del Mundial saltar a la fama facilmente haciendo la mejor disquisicion sobre las mejores peliculas de futbol de la historia. Llegamos tarde. Extremadamente. La fiebre asi masiva por el deporte rey volvio a afectar a la misma minoria de la poblacion gritona, adulta y obsesionada con detalles puntillosos del juego que a nadie le interesan. El tema es que nosotros somos de esos. En gran parte, nuestro trabajo para este blog se ha visto afectado por nuestra obsesion. Por eso mismo, quizas, perdimos el tiempo discutiendo inutilidades como los apasionados cinefilos y futboleros que somos. (En el interin descubrimos un festival sobre peliculas de futbol y un blog sobre cine y futbol, al que le robamos este video de Monty Python para arrancar la lectura con felicidad). Aunque en rigor de verdad, es un tema dificil de por si: hay muy pocos buenos filmes sobre futbol, o al menos que tomen el tema de futbol, si uno es futbolero. Hay toda una serie de filmes que usan marketineramente el futbol, y algunas inclusive son buenas peliculas, pero ninguna es verdaderamente futbolera: tocan otros temas, tratan de otras cuestiones y la gente juega al futbol, en general sin ningun sentido de tecnica o estetica (si, estamos hablando por ejemplo de Bend it like Beckham –gran pelicula-, pero tambien de todas esas peliculas que mezclan futbol y politica).

En lo unico que nos pusimos de acuerdo fue, entonces, en que esta lista sera de filmes futboleros. Se excluyen este tipo de peliculas mencionadas, y tambien aquellas que quieren hacer del futbol un bello ballet estetizante, privado de su barro y mediocridad y unidad humanas. Desde ya, habra algunas excepciones: entran la politiquera y mal jugada Victory (Evasion o victoria), y tambien Zidane, ese documental artie para admiradores de algo que no es futbol sino elegancia. Entran, pero de ellos no sera este ranking.

Bueno, a la lista en si. Hay documentales, claro: ninguna pelicula de ficcion ha logrado captar la respiracion del cesped. Hay polemicas exclusiones (Heroes y su epica continuacion son en realidad malisimos documentales, simplemente subsisten como obras maestras por el material que trabajan). Hay un ganador mas que polemico. Pasen y vean:


10) Zidane: a 21st Century Portrait

Seguimos a Zidane. Solamente a Zidane. Corre, tambien trota y camina la cancha. Toca poco la pelota, escupe, da indicaciones. Se chamuya al arbitro, tira un par de lujos, juega mal. Hace magia y hay gol.

Lo escuchamos respirar, y de fondo escuchamos una bella musica (Mogwai) y algunas reflexiones del astro. Ninguna es banal, y las ultimas (al compas de uno de esos temas que te rompe el corazon, pero bien de fondo) son absolutamente emotivas.

Zinedine tiene algo de reo en su mirada, en esa mueca casi de asco y cansancio, en el ceño siempre fruncido, enojado, haciendole sombra a los ojos... que lo hace parecer Eastwood en un desierto verde. Es sin dudas magnetico, una estrella (como lo fue George Best, que realizo este mismo experimento en los 70s, en la dificil de conseguir y algo menos artistica “Soccer as never seen before”). Por el (que se va expulsado, vaticinando su final como el heroe tragico que siempre llevo dentro) el filme funciona. Es, sin embargo, tremendamente experimental y su belleza es muy conceptual, para nada portadora de esas gestas de 11 tipos sucios. Su merito mayor es ser el primer filme que capta la maravillosa transpiracion del cesped, en el que tantas tardes tantos hombres se han perdido jugando.


9) Green Street Hooligans

Una pelicula verdaderamente epica que revivio el tema pandilleril por un rato. Porque los barrabravas son los malos de la pelicula, todos lo sabemos, pero por un rato este tipo de peliculas nos recuerda que quizas haya algo bueno, algo similar al futbol, en ese grupo de rufianes solidarios. Sin embargo, esta vision es extremadamente purista (o quizas los barrabravas argentinos son simplemente peores; pero por lo visto en varios filmes –“The Football Factory”, “One night in Turin”- no es el caso): es su purismo, su idealismo, el que nos permite disfrutar por un rato algunas buenas bataholas de consecuencias necesariamente tragicas. Asi se sostiene la pelicula, caminando la peligrosa linea de la ingenuidad y el lugar comun, pero saliendo totalmente airosa, al menos, como una pelicula energizante, cuestionadora de cierto aburguesamiento intelectualoide: hay que pelearse mas.

8) El Camino de San Diego
Maravilloso film casi sin argumento sobre lo que significa el Diego. Si, su figura ha quedado (una vez mas) dañada despues de la goleada y varios exabruptos. Pero quien puede decir que no es Maradona el simbolo de nuestro querido pais?
Muchas peliculas han intentado retratarlo, desde el documental, desde la ficcion, desde todos lados. La mayoria ha fallado o se ha quedado corta. Esta pelicula es un verdadero canto a la esperanza como lo fue el Diego jugador para el pueblo argentino (y tambien como DT, porque su asuncion fue el equivalente a la invocacion de una solucion magica, mistica, a los problemas de la seleccion, el pais y el mundo... que salio mal, claro estaba), y por eso lo representa tan bien. Y tambien representa, mejor que GSH inclusive, el sentir de un hincha de futbol.

7) Victory
Bueno. Esta para muchos deberia ser la numero uno. Por que? Michael Caine no toco un fulbo en su vida (y es ingles!). El innombrable se muestra claramente duro, ni una magia. Lo de Stallone de arquero es peor que lo de los gorditos que uno mandaba al arco en su infancia. Desde ya sangra, y es maravilloso ver a Sly sangrar. Y actuar, y todo. Y es sin dudas un film emocionante, conducido por el maestro John Huston. Pero... para nosotros, como film futbolero se queda corto. Los entrenamientos lejos estan de reflejar esa suciedad, esa transpiracion del cesped reflejada (parecen mas bien entrenamientos de soldados... bueno, y algo de eso hay). El partido esta muy bien filmado, pero lo que es epico en si es el resultado final, porque en el partido lo que vemos es a un brasuca mariconear, a un equipo trampear y al otro empatar de atropellada. Opinamos que la atropellada tambien carece de la mugre de patas necesaria. Tampoco comprendemos por que la distorsion tan tremenda de la historia original (aquella del Dinamo enfrentando natsis). Ah, claro, cuestiones politicas y patrioteras. Y bue. Es un peliculon. Pero esta hecha por gente que no ama al futbol, sino que lo usa de vehiculo para contar una historia, una idea. Los futboleros opinamos que, por mas encandilados que estemos por esta ficcion de sabado a la tarde por Telefe, eso se nota. No la quisimos excluir, porque estan Stallone, Caine, y porque la escena final es genial, muy divertida. Pero de ninguna manera podria ser nuestra numero 1.

6) Rudo y Cursi

Especie de "Goal" menos vendehumo, menos ingenua y menos melodramatica y, curisoamente, mucho mas dramatica donde cuenta. Francella hace de Francella (y de un personaje estereotipicamente argentino llamado Batuta) y el duo de hermanos mexicanos funciona bien: uno es arquero y conocedor del juego, el otro es el talento, y tambien el capricho. Las maximas del Batuta son... bueno, realmente representan muy bien esa seudofilosofia romantica martinfierrista (no se trata de hermanos desunidos que son devorados por los de afuera, al fin y al cabo, el filme?) que proviene del cafetin, es decir, la filosofia del argentino que se las sabe todas (Francella, ofcors): algunas son asperas verdades, otras cursis romantizaciones, otras, garquismos chauvinistas argentinos. Funcionan de todos modos porque el personaje de Francella esta caricaturizado (Francella solo puede ser una caricatura, aunque “El secreto de sus ojos” los desmienta) y entonces sus aforismos se tiñen de la ambiguedad de no saber si son proferidos con seriedad o francellismo, y es alli donde se juega el discurso del film, en un terreno ambiguo, sucio y hasta tragico tras su faceta de pinche comicidad ranchera.

El final es de un coraje enorme: las resoluciones en mayoria las comedias (una buena generalizacion seria decir “no en las buenas”) suelen disolver el conflicto. En su defensa quizas, la solucion magica funciona muchas veces como una ambiguedad en si misma, como una marca de la artificial (por ende, imposible) resolucion de la duda. Aqui en lugar de disolver el conflicto, se lo afronta hasta sus ultimas consecuencias. Tragedia, con mascara de comedia, porque la vida sigue, y se puede vivir, y el futbol es, a pesar de todas sus miserias que reflejan lo que todos ya sabemos, el futbol, ese instante de gloria que es ideal e imposible para la mayoria de los mortales. Quizas ese deseo de fama, y los mecanismos urdidos para alimentarse de las ilusiones, son lo que verdaderamente bombardea “Rudi y Cursi”. Brillante cierre, con creditos al son de la cancion de Cursi... en ingles. Y si.


5) Hermano

A esta altura tengo que decir que de mis lecturas insomnicas de manga no saque sino un fetiche enorme por la historia de dos hermanos que medio se apoyan y medio compiten. Este dramon lacrimogenisimo, novedad absoluta puesto que todavia no sale sino en B-rreta-Rip, chamo, quizas no tenga el nivel filmico de “Rudo y Cursi”, pero si es mucho mas futbolero: por empezar, sus protagonistas (como pocos en la historia del cine de futbol, incluyendo “Goal”) saben mover la pelotita. Y las escenas futboleras son bien bonitas, con mucha tierra de potrero, pierna fuerte y demas. Ahora... tengo que confesar que el nivel de melodramatismo es absolutamente exacerbado, bien filme latinoamericano “terrible”. Sin embargo, es una de las primeras peliculas de futbol que logra contar una historia de futbol de un modo clasico, sin tomar un punto de vista marginal al deporte o convertirse en parodia. Por otro lado, tiene todo lo que “Goal” (otro melodramon golpebajista) querria tener. Los sentimientos alli impostados son aqui sinceros, y por eso los golpes bajos que intuimos al inicio al final funcionan. Otro final tremendo, aunque este podiamos intuirlo. Quizas si la vuelvo a ver, la ambiguedad tremenda de “Rudo y Cursi” termine por desbancarla, pero como pelicula futbolera es sin dudas mejor.


4) Shaolin Soccer

Brillante comedia que justifica los magicos excesos piruetisticos de Supercampeones con una idea simple: combinar el futbol con el kung fu. La idea es del protagonista de la pelicula, que convoca a sus hermanos, uno mas destartalado que el otro. El delirio que proviene de ello incluye espectaculares escenas de accion (una de ellas, belica), espectaculares piruetas, goles, hermosas patadas quebradoras, espectaculares escenas de entrenamiento, y espectaculares arqueros alienigenas... Todo en esta pelicula es espectacular.

3) Fever Pitch

El segundo libro de Nick Hornby, que luego escribiria los exitazos Alta Fidelidad y Un Gran Chico, entre otros, fue una especie de autobiografia futbolizada. No le gustaria este mote a Mr Hornby, porque para el, como para cualquiera de nosotros, no existe autobiografia posible que no este atada irremediablemente, para bien o para mal, al futbol. Aquel libro era una especie de suma de anecdotas ensayisticas, pero enseguida le propusieron hacer de aquel gran libro (uno de los mejores libros de futbol) una pelicula. Enter la trama romantica, el futbol en el medio de una relacion, de una carrera, en fin: algo habitual para los grandulones que seguimos refrescando la pagina de canchallena a las 3 de la mañana para ver si hay alguna novedad. Sin dudas es la pelicula que trata con mayor agudeza al hincha, con una inteligencia devastadora desarma el fanatico obsesivo (Colin Firth, genio), lo expone, pero tambien ensalza su pasion en una epoca de desapasionamiento y calculo. Una pelicula maravillosa, que se resuelve con un gol sobre la hora, como deberia ser siempre.



2) The Damned United

Bueno, esta es sin dudas la mejor pelicula de futbol. Esta segundo por meritos de quien es primera (luego hablamos de eso), pero no caben dudas de que es la mejor. Asi la eligieron, inclusive, en el mencionado festival futbolero (nos sorprendio la similitud de su ranking y el nuestro). Basada en una historia real, narra parte de la vida de un entrenador pedante y genio del futbol, Brian Clough: no su era de campeon de Europa con el Nottingham, sino sus años de gloria en Derby seguidos por su perdicion como comandante del temible y odiado y multicampeon Leeds, un compendio de bravos indomables. Una pelicula feliz, triste, con ese humor tan britanico, emotiva hasta la medula, narra, al fin y al cabo, la historia de amor entre DT y asistente, y en el medio habla mucho de futbol.

1) Mike Basset: England Manager

Mike Basset es una historia ridicula. Vence a todas las peliculas del ranking por la lucidez con que retrata el circo futbolero: pero probablemente como pelicula sea peor que todas. Esta pelicula, ademas de una parodia para TV, es una falta de respeto al futbol, su seriedad y su absurdo, hecho desde el mas profundo amor por el futbol. Aunque imperfecta, “simpatica” para cualquier critico, en el ranking de peliculas de futbol tiene que estar primera. Es la pelicula mas futbolera del ranking, la que menos poetiza el juego, la que menos individualiza la historia, la que muestra el punto mas glorioso y a la vez el punto mas patetico de un juego que no es perfecto pero, como a esta pelicula, uno no puede dejar de amar. La ultima conferencia de prensa de Basset, tecnico anticuado,cincuenton y regordete que pasa de dirigir en el ascenso a dirigir la seleccion, me pone la piel de gallinas de solo pensarla. “Señores, vamos a jugar con el 4-4-PUTO-2”, es la mejor declaracion de principios del universo.

sábado, 21 de agosto de 2010

Bielinski

Hacemos un parate (¿un parate? ¿Pero si hace 2 meses no escriben? ¡Ñoquis!) para reproducir este breve comentario del critico preferido de la casa, Javier Porta Fouz, acerca de los 10 años del estreno de la película que cambió el cine argentino: Nueve Reinas.

Para nuestro regreso(no podemos decir cuando sera) prometemos ranking de films futbolisticos, discusiones sobre El Origen y tambien sobre la nueva movida de peliculas que subvierten el genero de los superheroes (esperando, claro, ansiosamente esa bizarreada que esperamos que sea The Expendables, la de Stallone con heroes de carne y mugre). Para esta altura, no hace falta aclarar que nuestro formato original tripartito se desbordo hasta desaparecer en el mar.

Entonces, el homenaje a Bielinski.

______________________________________________________________

UNA DÉCADA, UNA MEDIA DÉCADA, UNA AUSENCIA
El mejor



Por: Javier Porta Fouz.

En unas semanas (el 31 de agosto) se cumplirán 10 años del estreno de Nueve reinas. Poco después (el 15 de septiembre) se cumplirán 5 del estreno de El aura. Según este ritmo, Fabián Bielinsky debería estar por estrenar en 2010 su tercer largometraje y sacudir al cine argentino con otra obra maestra. Pero Bielinsky murió el 28 de junio de 2006, un día que marca la mayor pérdida para el cine argentino presente y futuro.


En una entrevista publicada en El Amante en ocasión del estreno de Nueve Reinas, Bielinsky respondía sobre sus referentes cinematográficos. Lo primero que mencionaba era: “cine americano, clásico y muy fuertemente narrativo”. Podría decirse que en sus largometrajes Bielinsky se nos presentaba como un cineasta “americano” cabal, de esos que agregan talento y experiencia a un saber hacer que existe previamente. Una de las magias de Bielinsky consistía en hacernos creer que existía, en el cine argentino, un saber hacer que lo precedía. Pero en realidad se trataba de un hombre extraordinario que creaba, galvanizaba ese saber hacer. Bielinsky fue un fenómeno solitario, un accidente feliz que duró mucho menos de lo que el cine lo necesitaba.

Pero si la presencia de Bielinsky fue un accidente feliz para el cine argentino, sus películas fueron no fueron nada azarosas sino planificadas al milímetro, pensadas, sentidas. Y amadas, por el director y por el público. Obras de un obsesivo, de un tímido inteligentísimo (como Borges, y no por nada Bielinsky adaptó a Borges en su corto La espera, de 1983), Nueve Reinas y El aura son un legado cinematográfico inconmensurable. Bielinsky hacía su cine desde una enorme sabiduría cinéfila y con la seguridad del manejo de la narración clásica, y sabía plasmar sus saberes en un cine contemporáneo y argentino. Al final de Nueve Reinas veíamos el colapso del personaje de Marcos (Ricardo Darín, y esa es la película de su consagración definitiva como actor de cine) ante el cierre de un banco, que adelanta el colapso de 2001. En El aura, el taxidermista (otra vez Darín), despertaba en un cajero automático al comienzo de la película.

En 2007, la gente de Picnic Editorial (http://www.picniceditorial.com.ar/) me pidió un estudio crítico sobre El aura, para su Colección de libros sobre el Nuevo Cine Argentino (el libro sale ahora en septiembre, y el primer párrafo de esta nota, apenas modificado, proviene de él). Vi muchas veces El aura y puedo citar no pocos de sus diálogos de memoria. Mientras estaba trabajando sobre la película, con la que estaba muy familiarizado, volví a ver Nueve Reinas, que no veía desde antes de la muerte de Bielinsky. La vi de corrido, muy concentrado, y había detalles que se me habían olvidado. Cuando terminó, con la canción Il ballo del matone, cantada por Rita Pavone, luego del “me acordé cómo era” de Juan/Sebastián (Gastón Pauls), lloré. Lloré por la perfección de la película, y porque Bielinsky no iba a volver a hacer otra. Era la segunda vez que lloraba por Bielinsky, y eso que apenas lo había visto y charlado brevemente con él una sola vez. Pero al enterarme de su muerte por un mail en un cyber en Praga, lloré, y fue la única vez que lloré ante la noticia de la muerte de un director de cine. Tal vez haya sido porque estaba solo en una ciudad desconocida, o tal vez haya sido porque la pérdida era demasiado grande: el cine argentino es hoy mejor gracias a las películas que nos legó Bielinsky, pero sería mucho mejor con él en actividad, con su figura amable acumulando DVDs (y los blu-rays que no llegó a conocer) de cine americano de los setenta.

http://hipercritico.com/content/view/2857/38/

martes, 8 de junio de 2010

Polemicas inutiles: 2012

¡Rompan todo!

2012 contra todos

 

El habitual lector del blog (el lector fantasma) sabra de nuestra aficion por el cine catastrofe, por el “”reciente”” sabado tematico. Bueno, para nosotros 2012 fue el sumum de todos los grandes filmes catastrofe, con el desparpajo de las mas baratas y la grandeza de las mas solemnes. Una pelicula que nos resulto en todo momento atrapante, emotiva, y para nada hueca, como se dice por ahi con mucha impunidad (quien va a dudar si alguien dice que 2012 es boluda?). Nos sentimos solos en la cruzada por su defensa y, como sucede siempre, nos pusimos a la defensiva y empezamos a tirar toscas para todos lados. Asi nacio esta nota.

 No señalamos a nadie: 2012 no se trata de ningun modo de un yunque industrial hecho con desidia, pero la realidad es que tanto los antecedentes de Emmerich (para mi, horrendose filmes impersonales subrayadisimos que debere volver a ver a la luz de 2012) y la propia estrategia de marketing del filme hacian creer que veriamos un festival de efectos y nada mas. Pero no. La narracion pura y clasica triunfa (por una vez en estas peliculas), el inverosimil se hace fiesta maravillosa, vehiculo de emociones fuertes, puras. Y cierta cotidianidad en los personajes (absurdamente tildados de incoherentes; por que? Cuanto mas “psicologicamente construidos” estan estos tipos –de tipologia- de los tipos de la tan festejada Avatar, otra de tipos y trama clasica?) nos ayuda a creer todo. Tambien, claro, la fe en el cine, en su capacidad de maravillar, sin la cual ni vale la pena ir a ver la pelicula.

 El titulo festivo del clarinista Diego Lerer a su critica de 2012 que aca robamos (¡Rompan todo!) queda sepultado bajo una avalancha de mala onda hacia el filme (otro que lo califico de regular; evidentemente “algo” impide que lo califiquen de malo, algo que sabe que la gente mira las estrellitas y no lee las criticas; y tampoco va a calificarla de “buena”, si lo considerara asi, porque perderia desde ya toda credibilidad ante el lector prejuicioso, que es cualquiera de nosotros despues de todo). Vamos a intentar reivindicar semejante titulo, festejando ese hermoso “rompan todo” y revalorizando el placer puramente sensorial del cine clasico, el de las formas que conocemos, que esperamos y que podemos obviar.

  

2012 VS EL PREJUICIO

 2012 es una de las mas peliculas que mas disfrute ver en los ultimos años. Asi de importante es en mi filmografia personal. Y sin embargo, tuve que luchar contra muchos prejuicios para admitirlo, lo que me ha devuelto cierta inocencia, cierta fe en el cine. Porque 2012 no cambia el cine, ni siquiera lo homenajea: simplemente lo continua. 2012 es un acto de fe (en la humanidad y sus creaciones) y de alguna manera esta nota refleja las elecciones y los caminos del cine tras su agotamiento.

 Pero uno no puede sacarse la cabeza antes de ir al cine, asi que lleva consigo sin quererlo las expectativas: entonces, 2012 fue rapidamente etiquetada como un entretenimiento “yanqui” y “pochoclero”. Y esto, si bien no deberia serlo, es siempre despectivo. Con esa idea en la cabeza, aunque el goce sea increible (como lo fue en mi caso) la racionalizacion posterior, contaminada, sera hablar de 2012 como una pelicula menor, una huevada. Leonardo D’Esposito, en una nota de una sutileza brillante e inalcanzable para mi prosa hiperextensa y subexpresiva (que adjuntaremos al final de esta perorata) explica este proceso (con algo de incorreccion politica) al comparar La cinta blanca (“una genialidad genial”) y, justamente, la pelicula en cuestion. LMDE es uno de los pocos criticos del pais que no defenestro la pelicula de Emmerich y reconocio el placer que le genero. Porta Fouz hizo lo mismo en su blog; el resultado fue que comentaron en otra entrada suya que no habia que tomarse en serio lo que dijera, porque habia recomendado 2012... 

 

2012 VS AVATAR Y LA CRITICA

 En el mes de diciembre de 2009 se estrenaron Avatar, la monumental obra de James Cameron, y 2012, la “bestial” (PF dixit) pelicula de Emmerich. Pero no es tan gratuita y arbitraria la comparacion que intentaremos. Por su fuerza clasica (con diferencias que marcaremos). Pero sobre todo porque nos permite subrayar como, ante dos tanques hollywoodenses y pochocleros, se emplean discursos diametralmente opuestos. 

 Leonardo M. D’Esposito, que escribe para Critica y El Amante, ha sido en mis lecturas el mas ferviente defensor de lo trascendental de Avatar: una reescritura, una resignificacion del lenguaje del cine que supera su supuesta muerte ante la cual apenas quedan el homenaje y la parodia, gestes referenciales que lentamente deconstruyen el cine hacia la nada. Arremete LMDE contra los criticos “tibios” que espera encontrar en los medios, arengando a pensar de una nueva manera el cine, a responder con una nueva critica este nuevo cine que solo puede verse en las salas.

 LMDE tambien ha defendido a 2012, otra para el cine. Pero esta defensa apenas encuentra eco en los medios, y en El Amante, donde fue recibida de modo positivo, apenas le dedican una nota (excelente, de la pluma del propio D’Esposito). 

Ahora: mientras los diarios se llenan de notas de Avatar (notas absurdas pseudocientificas, por momentos), 2012 fue rapidamente olvidada en la cobertura mediatica. Y de la misma manera de que sera casi imposible (pudor snob) encontrar uno de los millones de espectadores que reconozca que le encanto 2012, los criticos de los medios relevantes escriben criticas automaticas, con mucho “tipico producto yanqui” legible entre lineas. Criticas sin rigor, que unidimensionalizan la pelicula a “una de explosiones” llena de “lugares comunes”: esta claro que fueron a buscar eso al cine,  y que no miraron la pelicula (que, de hecho, no enfatiza el lugar comun o el discurso moralista y subrayado). La critica tibia y desidiosa fue para 2012: Avatar recibio lauros de todos lados, muchas estrellas, y algo tan contradictorio como criticas que no hacen hincapie en el aspecto revolucionario que señala LMDE y sin embargo fomentan casi euforicamente la importancia de una pelicula “impresionante”. Los mismos, claro, argumentan que 2012 es puro efecto y entretenimiento vacio. Pero el fuerte de Avatar no es su trama, justamente (bastante tipica y, algo que nadie parece haber notado, levantada de Ghibli). Es su lenguaje. Aquellos criticos que, por subestimar al publico o por su propia “critica de la sensacion” no reparan en lo importante de Avatar, como es que dicen que es imprescindible verla? Pero Avatar era importante desde antes de salir y 2012 era pochoclera desde su concepcion: los criticos necesariamente (como esta nota) se hacen eco de otros criticos, y las etiquetas ya estaban puestas.

 La supuesta unidemensionalizacion de 2012 tiene tambien otra explicacion: no hay tanto para discutir sobre la de Emmerich como sobre Avatar. Las elecciones formales de 2012 son claras y clasicas, y este fuerte clasicismo genera la ya señalada critica automatica que en ningun momento logra ver las fuertes ambiguedades que plantea la trama (tremendo golpe cuando nuestro geologo, desafiado por el burocrata para que deje su lugar y lo ceda a unos trabajadores si tan injusto cree el proceso de seleccion, elige su salvacion; escena breve y escondida, pero poderosa, subconciente), ni su fuerte humanismo y laicisismo. Y se escribe entonces que el lugar comun, que el subrayado, que el golpe bajo... pero nada de eso caracteriza realmente a 2012, sino solamente a la imagen de 2012 que el espectador y el critico llevan al cine. Es cierto, no son estas cuestiones discursivas comparables quizas con la alegoria cameroniana new age, que funciona en varios niveles. Pero tampoco este dice nada, y, aca si marco un fuerte punto a favor, en cuanto a narracion en si, la de Cameron si subraya y retrasa, mientras que 2012 encuentra el modo de plantear su discurso en el vertigo y la aventura puros.

 Avatar crea un mundo de un modo novedoso, a traves de una tecnica (un modo de ver) que cambiara el cine, probablemente. No es una ruptura: es una continuidad apostando a salir de las comodidades de los medios y forzarlos a construir nuestros sueños. 2012 comparte esta megalomania cameroniana, pero donde la importancia conciente de Avatar conspira contra ella misma (por momentos cierta solemnidad se escabulle entre los paisajes maravillosos, y estos y toda la fascinacion se convierte en algo serio, aburrido) 2012 es puro desparpajo, puro festejo. Señala LMDE la filiacion de 2012 a la clase B: aquel que hable del absurdo de la pelicula como critica, para que mira cine? Para pensar, para todas esas huevadas mentirosas que apuntalaron tanto bodrio y tanta bajada de linea? O para disfrutar? Y Avatar, al fin y al cabo, es importante porque exponencia el disfrute, y no porque “haga pensar”. Y LMDE señala que tambien Avatar reescribe la clase B (pero con platita); pero no. La clase B es festiva, Avatar es maravilla, pero solemne. Es poesía, pero ha heredado de esta tambien su seriedad acartonada. Avatar es una pelicula que se proyectara en toda escuela de cine de aca a un siglo; 2012 es la pelicula que uno se juntaria a ver con amigos, o con sus hijos. Y sin embargo, el que diran impide que cataloguemos a 2012 como algo mas que un placer culposo, una grasada divertida.

 

2012 VS EL ESCRITOR FANTASMA

 Damos el salto final, el salto ahora si arbitrario: un fino hilo que tiene corta vida une ambos filmes, y ese hilo es tan caprichoso que puede ser absurdo. Pero no interesa. El interesantisimo film de Polanski borra a Polanski: decide matar al autor y dejar en su lugar su fantasma. La operacion compleja de Polanski es otra posibilidad futura para el cine, similar a la planteada por Tabarovsky en “Literatura de izquierda”: volver de las rupturas pero con la cicatriz. Volver de la muerte. Ser, todos, escritores fantasmas, porque no existe ya lugar para la ingenuidad creativa.

 Bueno, todo esto suena cierto y genial, pero Emmerich borra todo de un plumazo. 2012 apela a nuestra sensibilidad necesariamente hollywoodense, si, pero no la reproduce; no es clise, no es homenaje retro o parodia, tampoco reescritura. Es puro placer: elide decisiones esteticas, o mejor dicho, borra al autor con tanta fuerza, dejando tan poca marca, que no podemos sino creer que el director cree en la continuidad del cine clasico, sin interrupciones, sin vangaurdias, sin cicatrices. No es el primero en profesar esta fe en el cine, en ser dueño de una ingenuidad tan fuerte que parece una elección, una elección convencida, y no simple producto del legado cultural de la globalizacion.

 Todo se complica cuando, aun riendonos entre dientes de las imagenes de destruccion surreal, cuando todavia subestimamos esta pelicula y pochocleamos, inadvertidamente, nos sorprende, nos encanta, nos maravilla. Y nos pone en una encrucijada: podemos todavia confiar en el cine clasico? O todo se reduce ya a las reescrituras y replanteos, a la inteligencia y el ingenio?

 Al salir del cine vibrando emocionado por tanta maravillosa destruccion, tanta emotividad (es cierto, como se sale de una cancha de futbol) no podemos sino responder que si, que mientras siga fresca en nuestra mente nuestra educacion sentimental (hecha de epica y no de Kiarostami) que ese cine sigue vivo. Al menos, como posibilidad.

 

APENDICE: 2012 VS LA CINTA BLANCA

Una genialidad genial de Leonardo M. D’Esposito para El Amante

(coming soon...)

martes, 25 de mayo de 2010

Reescrituras: Robin Hood

Observa Mauro Libertella en el Ñ de esta semana que, de llegar una continuación de este Mega Hood, las generaciones futuras se veran obligadas a “encarar la historia desde lo minimo o lo tangencial, buscando algun corte personal para volver a darle vida”. De alguna manera esta reescritura se basa en esta sensacion, pero nosotros somos mas criticos con Riddley: si hay que volver a darle vida, es porque su version del Principe de los Ladrones asesino el mito. La grandilocuencia, la grandeza epica forzada, exagerada, el tono serio y la alegoria politica destruyen a pura solemnidad el lado jugueton y anarquico de Robin Hood, igualandolo a un heroe de guerra (algo a lo que, inclusive, podriamos oponerlo) como, por ejemplo, digamos... Gladiador. Ah, es del mismo director? No se nota ni ahi, eh. Saaallvo en el tratamiento estetico totalmente igual al de aquella pelicula, en esos exageradisimos ralentis donde el heroe cabalga y le tiran un arma, o donde el heroe grita, o donde le parten el craneo a alguien; saaaallvo en la musica, que parece una reinterpretacion de la musica de aquella (gran) pelicula con instrumentos celtas; saaalllvo en que el heroe es el mismo actor, hace los mismos gestos y le termina, por obra y arte del guion pero tambien de el, dando el mismo aura a Robin Hood (un tipo a lo sumo conflictuado) que al tragico Gladiador. En fin. Esta claro lo que quiso hacer Riddley: repetir el exito de Gladiador. Si, la pelicula funciona, claro, es entretenida y con toda la papota que tiene no se le puede reprochar nada tecnicamente, salvo su falta absoluta de imaginacion. Robin Hood resulta una copia de Gladiador, y donde aquella sorprendia esta pierde fuerza, sobre todo porque, por actor y director, resulta imposible no compararlas.

 

Entonces, que hacer con RH? Por empezar, alivianar la cosa. Si hay algo dificil es seguir filmand genero con la seriedad que lo hace Scott, con el detallismo y la tragedia. Han pasado muchas cosas en el medio para que esto siga funcionando, no solo las rupturas vanguardistas de los generos, sino una catarata de peliculas epicas filmadas desde 1995 (Braveheart) que ya agotaron un poco. Sigue siendo fantastico ir al cine a ver que se muelan a palos y espadazos, pero... no se le puede agregar algo mas? La de Costner le daba un giro romantico. No nos cabe. Prefeririamos un giro comedico: la pelicula deberia haber emulado el tono de Piratas del Caribe, ser comedia pero no parodia (ya lo hizo demasiado bien Mel Brooks), y la banda de Robin deberia haber sido una de queribles forajidos (algo que se insinua en la pelicula, pero que no tiene ningun efecto comedico salvo un par de gags aislados). Los Merry Men deberian ser sucios, tramposos y desleales a todo salvo a si mismos. Igual Robin Hood, que podria haber sido presentado en el limite de la etica (es un ladron, despues de todo!), en el limite de lo social. Roba, pero para bien. Scott no sabe, al parecer, imprimirle a sus heroes rasgos que no sean heroicos y tragicos, y asi es imposible perder la solemnidad.

 

Por supuesto, Russel Crowe es incapaz de ser un actor comedico. Tambien deberia ser un tipo menos fornido, mas esbelto. No, Kevin Costner no, alguien gracioso, pero que no sea Steve Carrell... Josh Harnett? Le falta malicia, quizas... Sam Rockwell podria andar.

Marion obivamente no puede ser la Blanchett. Necesitamos una compañera de aventuras que resista y desafie a Robin: obviamente sentiria una atraccion ingobernable por nuestro heroe, que le robaria besos y la salvaria de situaciones de peligro con resultados nefastos y contra su voluntad siempre, porque claro, se trata de un ladron. Y en esa disyuntiva entre la atraccion y el rechazo (el histeriqueo) se construiria el juego amoroso. “Dale, si no podes resistirte” seria la frase mas usada por RH, en lugar de “rise and rise again, until lions become lambs” (excelente). Yo castearia para el papel de Marion a Mila Kunis.

Los Merry Man no estuvieron mal elegidos, sobre todo Little John. Asi que por ahora, ya que esta reescritura nunca se hara realidad, lo dejamos ahi.